¿ Los nadadores envejecen más rápido ?
Disclaimer: nada de medallas, tiempos de vuelta, ni cloro. Esto trata de un tipo de nadador muy distinto — uno con mucho más en juego en la carrera.
Vi en un video informativo rápido, de esos que pasas a los 10s en tu celular, la afirmación de un nuevo estudio científico: que el reloj biológico no es tan crítico para nosotras las mujeres — que en realidad es más rápido en los hombres, en sus nadadores, principalmente porque las tasas de mutación son más altas y son potencialmente la causa de malformaciones en los embriones. Eso me sorprendió, y la verdad me lo creí por completo, tanto por la forma en que la chica del video lo explicaba como porque al final del video mostró el reporte científico. Ahí me convenció!
Además, una historia personal me hizo cuestionarme cada vez más las falacias, la verosimilitud y los errores alrededor de este tema.
Un recordatorio muy amable: en la investigación científica siempre se habla de probabilidades — suficientes para sugerir teorías, pero nunca suficientes para estar 100% seguros de que hablamos de un fenómeno general. Los científicos estamos obligados a sugerir conclusiones, pero también permanecer críticos cuando un médico te sugiere algo, porque hay quienes hablan como si tuvieran la única verdad, fue justo lo que me salvó de casi creer que tenía problemas de fertilidad.
Es ampliamente sabido, comentado y rumoreado que los óvulos de las mujeres envejecen más rápido que los nadadores de los hombres. Nuestro famoso reloj biológico. Que sepan desde acá que hombres y mujeres tenemos dicho reloj. Así que me motivé a meterme más a fondo en el tema — primero, porque estaba cerca de la edad en la que, según los números y las probabilidades, tengo mi última oportunidad de preservar mis óvulos por congelación (criopreservación), lo cual se ha convertido en una “solución” para la realidad privilegiada de las mujeres hoy en día, donde algunas todavía podemos elegir seguir desarrollando nuestra carrera e independencia en lugar de tener hijos y convertirnos en mamás en nuestros primeros treinta. (Frase peligrosa, porque “privilegio” nunca va a encajar del todo bien aquí. Puede que ahonde más en el porqué en otro ensayo.)
Metiéndome de lleno en lo que implica congelar y preservar óvulos, me di cuenta de que el proceso es más invasivo de lo que suena, y aun así, sigue sin garantizar un 100% de éxito para quedar embarazada. Primero, hay que asegurarse de tener suficientes folículos (futuros óvulos) para congelar, algunas mujeres no logran pasar esta etapa. Luego, una vez que se produce suficiente cantidad, después de inducirlos artificialmente a la maduración (mediante inyecciones hormonales que hacen que los folículos maduren más rápido — a veces se necesitan varias rondas), los óvulos maduros se congelan y quedan disponibles para la fecundación in vitro. De ahí, el porcentaje de óvulos fecundados que se recuperan vuelve a bajar — no necesariamente por nosotras, sino por los nadadores, en lo cual voy a profundizar más abajo. Viendo los números del informe, si congelo mis óvulos a los 29, tendría entre un 40–50%, quizás hasta un 58%, de probabilidad de una fecundación exitosa si los uso antes de cumplir 35, y ese porcentaje bajaría mientras más espere, cayendo a cerca de un 26% si los uso a los 40. Después de ver esto, tomé la decisión personal de no someter a mi cuerpo a toda esa alteración -de forzarlo, con hormonas externas, a generar más óvulos y luego congelarlos con menos de un 50% de certeza de que funcionaría más adelante. No estoy diciendo que no sea un buen plan. Como dije, fue una decisión personal, tomada después de confirmar que mi cuerpo estaba lo bastante sano como para seguir generando una buena cantidad de óvulos por un tiempo más, y después de verificar la información que sigue.
¿Entonces los nadadores envejecen más rápido?
Los nadadores de un hombre joven (25–35) tienen la tasa más alta de fecundación saludable, y sus probabilidades empiezan a bajar después de los 35, de forma más marcada después de los 40 —cerca de la edad del “reloj biológico” de las mujeres, ¿cierto? Pero, ¿qué es exactamente lo que baja? El volumen del semen, qué tan bueno va a ser nadando (motilidad), y también aumenta la tasa de malformación de los espermatozoides, lo cual está relacionado con dificultar o impedir la fecundación. Así que, en pocas palabras: no, los nadadores no envejecen más rápido que los óvulos de las mujeres. Ambos envejecen a un ritmo bastante similar, pero hay algunas diferencias que vale la pena tener en cuenta. Basándome en la fuente original — la chica del video que hacía esa afirmación — fui al informe científico para entender cuáles eran realmente los hallazgos.
Este estudio, de la revista Science Advance, analizó la “resiliencia” del óvulo frente a mutaciones alélicas. En otras palabras, sugiere que los óvulos, sin importar la edad en que se produjeron, son menos susceptibles a portar mutaciones y por lo tanto, menos propensos a transmitir malformaciones humanas a un futuro bebé. Esto desmiente el rumor y la creencia de que una mujer que se embaraza tarde más allá de su “edad fértil” tiene más probabilidades de tener un bebé con enfermedades o problemas de salud. Así que esa es una de las conclusiones de la investigación: los óvulos están protegidos y siguen siendo fértiles y saludables sin importar la edad de la mujer al momento en que se produjeron. Una diferencia real con los espermatozoides es que el envejecimiento del óvulo es gradual, mientras que la calidad del esperma decae bastante rápido después de los 40’s y, según el mismo hallazgo, los espermatozoides pueden potencialmente transmitir mutaciones alélicas a los recién nacidos.
¿Y qué hay sobre el resto de las partes?
Seguí pensando en las partes que quedaron fuera de estas investigaciones,la mayoría evaluadas en poblaciones caucásicas, principalmente de bases de datos europeas o estadounidenses, como suele pasar casi siempre en la investigación con humanos. Me pregunté si existía alguna otra cohorte de investigación más inclusiva y realista sobre la fertilidad femenina. Por ejemplo: ¿las mujeres hispanas, africanas, asiáticas y europeas tienen las mismas tasas de fecundación según la edad? ¿Adivina qué? … Sí, las tenemos. Se sugiere que son bastante iguales, y esa es otra parte de la naturaleza biológica del óvulo que compartimos como humanos. Desafortunadamente, los datos de los hombres de distintas partes del mundo no se comportan igual. Spoiler: los nadadores también son más susceptibles al entorno. Mala noticia: una base de datos de hombres chinos, por ejemplo, sugiere que el esperma es más susceptible a ser menos fértil, en zonas donde las temperaturas son más cálidas; buena noticia: otras cohortes de la India y Turquía sugieren que la fertilidad del esperma no empieza a bajar hasta cerca de los 50.
Sin embargo, es importante considerar que estar en forma podría ayudar a que algunas personas sean la excepción. Como dije desde el principio, en ciencia siempre estamos hablando de probabilidades, tanto para los nadadores como para los óvulos: llevar un estilo de vida saludable y monitorear con regularidad tus propios datos, con un profesional que te explique los porqués detrás de las cosas, puede hacerte más consciente de tu situación y ayudarte a tomar mejores decisiones.
¿Alguno de estos puntos te sorprendió tanto como a mí? Me encantaría leerte, si tienes un comentario, una historia, o un “espera, en realidad …”, los comentarios están abiertos. La idea de este post, nació de conversaciones con amigas las cuales me incitaron a profundizar más sobre este tema y compartirlo con ellas, pero ahora también contigo.
Gracias por leer.